Pasó rozando mi cabeza y me dejó un leve zumbido sordo que provocó cosquillas en mi nuca,
pude reaccionar antes de que desapareciera de mi vista y salí corriendo tras el...
entre mis manos temblaba
era frágil
húmedo
liviano
pequeño e inmenso a la vez.
Mi corazon latía a la misma velocidad que sus temblores.
Miedo.
Lo grapé a mi cuerpo con ansia...
mío, mío, mío!!
era mío, tan solo mío,
era para mí...
¿dónde está?
La sangre brotó
Grapas en mi piel, amontonadas cerca de mi pecho y sangre, mucha sangre
fluía lenta pero continuamente, roja, espesa, caía por mi cuerpo...
el dolor se parecía a aquel sonido sordo que provocó cosquillas en mi nuca
y supe
en ese instante
que perseguiría aquello el resto de mi vida...

No hay comentarios:
Publicar un comentario